sábado, 14 de julio de 2012

Eterna.


Mi visión se narra a cámara lenta allá por donde voy. Preciso calma para observar todo lo que me rodea y me sumerjo en las entrañas del dolor, padezco su mismo sufrimiento aprendiendo que no estoy sola en este mundo. Existe un único universo en el cual todos somos contemplados como uno, eso hace que brillemos con mas fuerza cada día por seguir caminando sobre las nubes que vagan en nuestros pies. Solo llevo una vestimenta que es la de la vida, envejece por fuera pero no por dentro. Mantengo mi ser dentro de mi como el corazón que palpita recordándome que estoy viva y no muerta. Sigo en pie por tener coraje ante lo que se avecine, pero también caigo para no olvidar que hay que ser humilde. No tengo esperanza  por nada, mi mayor reto es creer en mi, eso me hace sentir por encima de cualquier privilegio que la vida nos pueda dar. No quiero grandes riquezas, ni un gran trabajo, ni plenitud en el amor, quiero ser libre en mis pensamientos, no sentir la cárcel que nos ha sido encomendada durante toda nuestra vida. No existe la muerte como tal,  por que la vida permanece en nosotros como la eternidad. Cambiamos de exterior, vemos pasar el tiempo... pero lo que perdura es nuestro ser y no nuestra existencia. Navego por los recuerdos, con nostalgia  y alegría, revivo cada momento que quedó enterrado por nuestro odio. Lloro y rio, eso me hace ser humana,
me queda mucho por aprender, y no hay suficiente tiempo para ello, por que el tiempo es lo único que no podemos recuperar, por eso este es mi momento y no existe otro. No quiero irme sin haber dejado huella a quienes he amado por encima de todo. No me voy a despedir jamas, ya que no moriré, permaneceré como parte del universo, como una estrella mas en el cielo.

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