domingo, 22 de marzo de 2015

Unidos

Somos dos cuerpos en uno, somos tú y yo unidos por la vida, tal vez por el destino, la cuestión es que tenemos la misma finalidad, amarnos y odiarnos, hasta empezar de nuevo con el amor.

No hace falta que te toque para sentirte, ni escucharte en mis silencios para saber que estás, te siento muy dentro de mí, como si habláramos del mismo corazón latente.

Mi corazón te resucita en los días grises y ventosos, dibuja un arco iris cada vez que te beso en un sueño, el sol sale, las nubes salen corriendo.

Somos dos cuerpos en uno, somos la conexión entre la mañana y la noche, somos el Yin y el Yan cuando dormimos entrelazados.

No nos hace falta decirnos miles de "te quiero", no tenemos esa necesidad imperiosa de proclamar  nuestro secreto cuando todo  reside escrito en nuestra piel por nuestros dedos, como de un tatuaje se tratara, como de una herida mal curada que aún sangra.

Bailamos al son de esta música creada por dos cuerpos en la distancia  y en el momento  en que nos vemos.

No pretendemos querernos una vida entera, solo ahora mismo, en este instante, en este momento, porque hoy es un para siempre.

He decidido quererte en cada mirada, en cada caricia, susurro y en todas las risas que procedan de nuestras caras.

Somos dos cuerpos en uno, somos la esperanza que se termina, la resurrección ante el dolor.

Somos tu  y yo en una misma lucha, el existir hasta que finalice el día, hasta que la noche caiga y nuestros ojos  se cierren para volver a soñar tal vez en otro mundo .

Otro mundo pero contigo.

Para volver a unir lo que se desune y viceversa.